Bio

Daniel Solano Ulate

De haber persistido en la carrera de Arquitectura en el año 2001, Daniel no hubiera llegado a fundar Infibeat siete años más tarde, justo antes de terminar sus estudios en guitarra clásica con el cubano-costarricense Jorge Luis Zamora y el costarricense Pablo Ortiz en la Universidad Nacional (Universidad Nacional). Lo de la guitarra lo empezó por obligación en el Conservatorio de Castella. Le terminó gustando.

Por 10 años trabajó como productor musical e investigador en el Programa de Identidad Cultural, Arte y Tecnología (ICAT) de la Universidad Nacional. Allí desarrolló proyectos interdisciplinarios como el de Revitalización del Square Dance Limonense y otros directamente musicales como la coproducción del disco Cabalgando Vientos de música para guitarra del compositor Alejandro Cardona o la producción del álbum Tierra de Inspiración de música de Zarcero, entre otros.

Daniel se encuentra investigando y estudiando sobre el oficio de hacer canciones dentro de la maestría en Estudios Latinoamericanos del Instituto de Estudios latinoamericanos de la UNA. En 2014 organizó con el ICAT el Primer Encuentro de Cantautores Jóvenes en la UNA. Cuando así lo requiere la universidad, la Escuela de Danza lo nombra profesor de Diseño Sonoro para la Escena, área en la cual Daniel ha compuesto para cine, teatro, performance, instalación y danza. Su trabajo para el documental Tierra Prestada del director Roy Álvarez le valió una nominación a Premios ACAM (Asociación de Compositores y Autores Musicales). Su música para el cortometraje Fragmentos del Rey Desmembrado de Alex Miñarro le valió otra nominación en el Festival de Cine Fantástico de Sitges, Cataluña.

Suele combinarse con Andrés Cervilla en Peeh-Pah! (Fábrica de Sonidos), estudio dedicado al diseño de sonido. Si todavía le es posible estirar el tiempo y el espacio, Daniel trabaja como productor, arreglista o guitarrista de sesión para proyectos diferentes de Infibeat.

En Infibeat, se desempeña entre arreglo, contabilidad, la revisión de textos, cambio de cuerdas, llenado de formularios y juegos de palabras. Aunque ha sido miembro de otras bandas y ha compartido escenario con algunas otras, Daniel prefiere afirmar que solo toca en Infibeat, también por miedo a ser comparado el suyo con el currículum del resto de miembros la banda. Con Infibeat ganó un premio ACAM por el álbum Aguacero (2013), pero no pudo ir a recogerlo. En 2018 ganó el Premio ACAM por Ritmos Cimarrones (2016-2017) y esta vez sí pudo ir por él.